El Consistorio multará por ir en bici por caminos cerrados y pisotear las dunas en El Saler

El Ayuntamiento ultima la aprobación de una ordenanza que regulará los usos y actividades en la ordenanza de El Saler, según ha confirmado el concejal de Devesa-Albufera, Sergi Campillo. El propósito es controlar abusos como la circulación de ciclistas por caminos cerrados debido a que están nidificando aves o el mero pisoteo de las dunas junto a las playas.

De momento se ha encargado un estudio de la parte jurídica a la Universitat de València, con un coste de 6.655 euros dentro de un contrato menor con fecha del pasado 12 de abril. Los técnicos municipales, indicó el edil, trabajan en el resto del documento, donde habrá como en toda ordenanza un apartado de infracciones y sanciones.

Todavía es pronto para detallar la cuantía de las multas, aunque el delegado recordó que en los últimos años se ha producido un aumento paulatino de afluencia de usuarios a esta parte del parque de la Albufera. La Policía Local recurre a otras ordenanzas para sancionar aspectos como el abandono de basura en la pinada o entrar con bicicletas en la misma playa, lo que está prohibido.

 

La parte jurídica de la nueva ordenanza se ha encargado a un equipo de la Universitat de València

Ahora se trata de ordenar toda esa casuística, que debe pasar por un proceso de participación ciudadana, además del paso previo de la exposición pública para recoger sugerencias. El «uso intensivo fuera de los itinerarios establecidos» es el motivo principal del proyecto.

El concejal Campillo participó esta semana en una mesa redonda sobre el futuro del antiguo hotel Sidi Saler, junto con el director general de Ordenación del Territorio de la Generalitat, Lluis Ferrando. La postura del Consistorio es clara y pasa por no conceder licencia de obras ni de actividad al inmueble, para evitar que vuelva a funcionar como un hotel. En su lugar, se reivindica la reversión de los terrenos para un cordón dunar.

Los propietarios del hotel Sidi Saler, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria y Caixabanc, pidieron al Ministerio de Medio Ambiente en noviembre de 2016 una concesión de 60 años sobre el inmueble cerrado en enero de 2011 y la parcela para facilitar su venta a una empresa.

Tanto los informes municipales como los de la Generalitat fueron negativos, aunque está pendiente de conocer la decisión del Ministerio. El concejal de Devesa-Albufera señaló que en una reciente reunión con el nuevo jefe de la Demarcación de Costas, Antonio Cejalvo, no consiguió saber la decisión del Gobierno sobre la petición de la propiedad.

 

Las rutas ciclistas se han popularizado y muchas pasan por la pinada del parque natural

«Hemos pedido acceso al expediente», anunció el edil. El hotel se encuentra en un aceptable estado de conservación aunque para la reapertura sería necesaria una reforma en profundidad, es decir, una licencia de obras que debe conceder el Consistorio. Esto no se producirá, al menos con el actual tripartito.

La postura de la asociación de vecinos de la Devesa es mantener el edificio y destinarlo a un equipamiento público, por ejemplo un centro de atención a jubilados y pensionistas. La idea de un balneario público a orillas del mar que dé servicio a los mayores de las pedanías del sur y del resto del municipio es algo que va calando poco a poco entre los residentes de la zona.

No es esa la idea del Consistorio, que en agosto de 2015 y se posicionó a favor de facilitar el derribo, como dijo entonces el concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià. Desde entonces no ha cambiado un ápice el argumento municipal.

Fuente: Las Provincias